57 Edición del Festival de cine de San Sebastián

La 57 edición del Festival de cine de San Sebastián dura un día más este año, esto es debido a motivos económicos para así ahorrarse más de 200.000 euros. En cambio, pasa todo lo contrario en el futuro Festival de Sitges que se celebrará en breve y que se amplía. Lo que más llamaría la atención es la Ley discriminatoria apoyada por el Ministerio de Cultura y por su ministra Ángeles González Sinde para que una película dirigida por mujeres reciba mayores ayudas económicas. Pero, ¿y si el guión es de un señor?

Volvamos al festival. Triste, muy triste, pero dentro de esta tristeza destacan dos películas hasta el momento entre todas las demás: Una de ellas de forma escandalosa que me ha encantado. El secreto de sus ojos de Juan José Campanella y la otra es una película china muy salvaje Ciudad de vida y muerte del director Lu Chuan que cuenta cómo los japoneses en el año 1937 mataron a unos 300.00 chinos todos de la ciudad de Nan Kin. Decir sólo dos películas dentro de tanto como hay aquí es muy poco porque tenemos extremos muy grotescos. Deecir grotesco es poco cuando hablamos de una película titulada Hadewijch de Bruno Dumont que años antes había asombrado con El inmoral. Hadewijch es tan mal, tan estúpida, tan idiota, tan pedante que se le debería prohibir a este director seguir haciendo películas durante al menos cinco años y mandarle a trabajar a una ONG en otro continente. Pero… ¿qué haríamos con aquellos que han permitido que esta película esté en este festival? Se admiten ideas…