62 Festival de Lcoarno: La lluvia en la Piazza Grande

62 años de Locarno, y como es lógico tormentas de agua alucinantes. ¿Por qué doy este dato meterologico? Porque la seña de identidad más clara de este festival son las sesiones en la llamada Piazza Grande -que, como digo simpre es una calle ancha- y, claro, es al aire libre: incómodas sillas, unas 7.000 personas que corren… Porque cuando aquí llueve ni Gene Kelly podría bailar. Esto está en la orilla de un lago y en medio de montes incluyendo el gran Sasso.


Por otra parte, este año las películas de la Piazza Grande son muy flojas. Es como si el director del festival supiera que la plaza se llena ponga lo que ponga, y como él se va a dirigir la cinemateca de por aquí, y como la inmensa mayoría de público y crítica es suiza, es como si quisiera quedar bien como experto con todos ellos con la Sección Oficial y una gran retrospectiva MANGA que incluye hasta las produciciones para televisión y que, a veces, hacen añorar el cine de Walt Disney. En esa plaza, un horror increíble: Los últimos días de la humanidad, en coproducción con España, un puro disparate sin gracia y sin nada.

En la Sección Oficial, una buena película rusa: Buben. Baraban, de Aleksei Mizgiryov.

Sí hay que destacar una magnífica organización y los de Sitges podían aprender un poquitin de organización cuando hay muchas películas como aquí.