Festival de cine de Málaga

Todo películas españolas. Once años llevan y la pregunta sería ¿por qué, si este festival empezó en Murcia? ¿Por qué Murcia lo abandonó?
Es un placer ver tantas películas españolas juntas y ver que las hemos pagado entre todos, pero además, varias veces, porque lo hace el Gobierno central, el autonómico, los créditos oficiales nacionales y autonómicos… ¿no les gustaría un creditito blandito de eso?


Bien por Manuel Gutiérez Aragón y “Todos estamos invitados”, una película ambientada en el País Vasco donde lo mejor es hablar de fútbol o de vino y no de política, y Gutiérrez Aragón acierta a plantear ese clima de miedo. Por medio de un profesor que dice la verdad y todos le huyen. Y un etarra a lo mejor arrrepentido, y todo narrado perfectamente, casi como un thriller, con acción y resaltando valores de la nación, como la famosa tamporrada de San Sebastián o el prestigio de las sociedades gastronómicas.


Películas malas, infumables como “Paisito” de Ana Díez o “Rafael” de Xavier Bermúdez en la que, al que ha dado dinero en Galicia para hacerla, debería expedientarle porque lo único que queda claro en este engendro es que el protagonista es un funcionario que asciende porque no va a trabajar y porque no sabe. Por lo tanto, dar dinero para que cuenten esa verdad!!!!


Y en el extremo opuesto, con mucho talento y tres pesetas, “Bienvenido a Farewell-Guttman“… una historia real como la vida misma. Se muere el poderoso jefe de RR.HH de la empresa Farewell-Guttman (¿por qué se llama jefe de rr.hh al jefe de personal?) y tres amigos se matan por heredar el puesto. Se demuestra que con personajes que se pueden pasar, no se pasan porque hay un director, y mucho talento para, de la nada, sacar una pelicula.