Sobre la Mostra de Venecia 8

Película sorpresa, pero que se sabía desde la víspera del día de la proyección, con lo cual, de sorpresa muy poco. La peliculita fue MAD DETECTIVE, dirigida al alimón por Johnny To y Wai Ka Fai. En estos casos, ¿cómo se pondrán de acuerdo para todo?

Es un thriller un poco tedioso, a costa de un ex policía al que piden ayuda para descubrir al asesino de un ex colega y a un feroz atracador. El invento es que, este detective jubilado está un poco trastornado, ya que ve todos los demonios que lleva la gente dentro de sí. Le ven, le hablan, etc…

Una vez pasada la primera sorpresa, aburre el tema, porque él ve a su mujer y, por supuesto, habla con ella ¡pero no está muerta! Sólo divorciada. Una locura. Y un final a lo “Reservoir Dogs” con cuatro liándose a tiros entre sí. Irá al Festival de Sitges.

Intolerable lo de Peter Greenaway. Con la idea de ver a Rembrandt cuando recibe el encargo en 1642 de pintar el cuadro titulado “La ronda de noche” con la Milicia de Amsterdam. Insoportable, pedante, teatral, pero a lo LARS VON TRIER en “Dogville“: NADA DE DECORADOS. Una cama con dosel y a largar y largar. Más barato. El personal se escapaba a dormir…en casa.

En cambio y afortunadamente, EN LA CIUDAD DE SYLVIA de José Luis Guerín, una película dura, como todas las de él, pero que capta, que intriga, que intenta. Son sólo, y es suficiente, juegos de miradas, rostros que esconden historias. Un joven escritor y pintor busca a una Sylvia que conocía hace seis años. Cree reconocerla en un bar. La sigue por calles, plazas, tranvía. Un trabajo magnífico de director y creador.