SEMANA SANTA

En tiempos, en Semana Santa no había casi cine, y la televisión, en los dos días centrales JUEVES Y VIERNES SANTO, ¡no ponía publicidad! La programación era una barba.

En los cines ponían siempre las mismas películas, EL JUDAS, que tenía un argumento incrustado en la pasión de Esparraguero. En esas representaciones en las que interviene todo el pueblo, Antonio Vilar era el más malo, por eso hacía de Judas. Claro que se volvía bueno y hacía de Cristo.

También ponían EL BESO DE JUDAS, con el gran Rafael Ribelles en una versión de la pasión. También documentales como CRISTO FUSILADO sobre cuadros de José María Sert. La cosa se alegró con el permiso para poder ver LOS DIEZ MANDAMIENTOS y BEN HUR. Se esperaba el Sábado de Gloria, para grandes estrenos, una auténtica gozada. Luego lo de la cantidad se alargó un día y los estrenos el Domingo de Resurrección. Lo que en realidad ha cambiado es que ya no hay temporadas de estreno, y el verano para reposiciones y películas, flojas.

Ahora son casi todas flojas todo el año.